lunes, 23 de marzo de 2009

Del suicidio a Psicoseando.


Algunos de ustedes recordarán el brillante cartel (del que no dispongo imagen) que hizo Juan R. Verona (el Frank Netter , y algo más, del Hospital Dr Negrín) para las últimas jornadas Internacionales de Actualización en Psiquiatría; en particular, recordarán que hacía alusión a la obra de Sylvia Plath, la Campana de Cristal. Sylvia Plath se quitó la vida y dejó a dos niños pequeños - uno de ellos, Nicholas, hijo del poeta laureado del Reino Unido Ted Hughes, se acaba de quitar la vida en Alaska, colgándose. De acuerdo con la nota publicada en el New York Times, padecía de depresión y llevaba tiempo, según su hermana, "combatiéndola". Esta noticia es trágica e ilustra, por enésima vez, la importancia de preguntar si hay historia de suicidios en aquellos pacientes con depresión y con historia de ideación suicida. Como comenté hace poco, en el último número del Acta Psychiatrica Scandinavica, hay precisamente un artículo en el que se establece esta correlación: historia de suicidios en la familia e historia de tentativas previas. Una de las autoras del artículo es la imparable María Oquendo, a la que iremos a oir este viernes en Barcelona, en la reunión Controversias en Psiquiatría. Sería académicamente interesante saber si Nicholas Hughes había atentado en contra de su vida con anterioridad.

Mención especial merece el imprescindible blog Psicoseando, de un paisano nuestro que reside en Barcelona. Me dedica unas líneas cariñosas y estimulantes en su blog y por ello le envío un saludo cariñoso desde su tierra. Espero que quienes me lean en el Hospital Dr. Negrín y en el Hospital Insular, tengan tiempo para visitar el blog de Gustavo.

Un sólo comentario "mosca cojonera" acerca de algo que dice de Biederman en su última entrada: Danny Carlat en su blog , explica el comportamiento de Biederman, que al mencionar que era Dios, lo hacía "tongue in cheek " que dicen los anglosajones.

En la imagen, Sylvia Plath (1932 - 1963).

1 comentario:

Gustavo dijo...

Tienes razón, probablemente, con lo del humor paródico de Biederman (en cualquier caso en el link aparece fuera de contexto amplio que permita interpretarlo, pero es de suponer que no delira megalomaniacamente, al menos no hasta ese punto), pero es que me venía a huevo para conectar tu blog con Wright y que pareciera semicoherente, y Dios parecía milagrosamente útil.
Lo de imprescindible es de una cortesía excesiva, pero se agradece igual.