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lunes, 31 de mayo de 2010

The Sleeper and Fibanserin.

Hace unos días recibí la visita de un representante de un laboratorio conocido. Me hizo varias preguntas acerca de si sabía del trastorno del deseo sexual hipoactivo de las mujeres. Sotto voce y con anterioridad me había mencionado que su laboratorio estaba preparado para lanzar un nuevo producto al mercado, la fibanserina.

Se trata y trataba de un secreto a voces porque existen restricciones impuestas por las agencias encargadas de la regulación de los fármacos que prohiben el mencionar los efectos e indicaciones "Off label" de un fármaco antes de que éste sea comercializado.

Tanto los blogs Furious Seasons y Neuroskeptic como el imprescindible Desde el Manicomio se han hecho eco del fármaco y de sus vicisitudes con anterioridad.

Ayer, día de Canarias, recibí un e mail de Peter Parry, de Healthy Scepticism, expresando su preocupación por el ejercicio de marketing del producto al que acompañaba otro e mail de Annemarie Jutel, autora del artículo "Framing disease: the example of female hypoactive sexual desire disorder". En esencia, Jutel manifestaba su desacuerdo con la comercialización del producto y aconsejaba escribir a la FDA, nada menos, ya que hasta el 3 de Junio, esta organización acepta críticas y quejas del público, por lo que podría ser inminente que se comercializara el producto. En su e mail, Annemarie Jutel menciona la colaboración de Liz Canner, la directora del documental "Orgasm Inc" que no parece se haya estrenado en España aún, pero que daría un giro à la Michael Moore a la iniciativa del laboratorio farmacéutico.

En fin, aún estamos lejos del orgasmatron de la película de Woody Allen El dormilón...

NB: la imagen ha sido usada bajo el principio "Fair use".

domingo, 21 de marzo de 2010

La Ley de la Ciencia, la optogenética y el área 25.

Leía, y no sé gracias a que blog, que España vuelve a la Ciencia para encontrar un estímulo ante la recesión económica - esta noticia la recoge nada menos que la revista Science.

Hace alusión a la nueva ley que regulará la Investigación Científica y cuál ha sido el efecto sobre el colectivo de investigadores en España.

De acuerdo con la crónica, no parece que los investigadores españoles estén demasiado contentos con la propuesta de la ministra Garmendía: según el comentario de uno de los entrevistados, se sigue favoreciendo el tiempo trabajado sobre el talento - esta es otra manera de describir lo que decía Baroja: En España se recompensa la sumisión y no el trabajo bien hecho (he citado de memoria y no sé si Baroja exactamente dijo o escribió esto - he de añadir que he tratado de encontrar la cita en su autobiografía, Desde la última vuelta del camino, pero sin resultados satisfactorios).

(...)

Hace unos días acudí a la 2ª reunión conjunta de la Sociedad Española de Psiquiatría y la American Psychiatric Association organizada por el laboratorio escandinavo Lundbeck. Como pueden ver en el programa, Allan Schatzberg, Presidente de la APA, trató de mostrar las líneas maestras de la investigación en psiquiatría (más en concreto, de la depresión) para los próximos años. Además de los reiterados lugares comunes (Serotonina, Dopamina, Adrenalina, Glutamato, etc.), habló de la Optogenética.

A mi me sonó a ciencia ficción, pero al hacer una búsqueda perfunctoria del término en Google, hallé, entre otras joyas, este blog (Experientia Docet) y este post en particular, que es apoyado por una fotografía asombrosa que es útil para ilustrar qué es la 0ptogenética. Más recientemente, la revista JAMA ha publicado una columna acerca de la Optogenética, que se puede encontrar aquí (he adjuntado la página a aquellos que reciben el post por e mail) y, para no quedar a la zaga, Nature publica este otro artículo, también de Enero de este año, aquí (que también adjunto a quienes reciban el post por e mail).

En esencia, se trata de activar o inhibir una o un grupo de neuronas en particular, a las que se les ha introducido, vía un lentivirus, el aparato genético encargado de una proteína que se active mediante una longitud de onda específica, es decir, una opsina (en relación con este enlace, es de notar que los genes de las opsinas se descubrieron por primera vez en la hydra magnipapillata, una especie acuática, y que también es posible encontrarlos en determinadas algas).

La opsina, a su vez, está emparejada ("coupled") con una bomba de protones, o de iones cloro, o de iones sodio. La activación o la inhibición de la bomba de protones es la responsable de que la neurona se active o se inactive.

El grado de sofisticacion es extraordinario. Como menciona uno de los inventores (Deisseroth) en la columna de JAMA, hasta ahora, con el uso de electrodos convencionales, la activación era comparable a una orquesta sinfónica en la que todos los instrumentos estaban mezclados; si el director señalaba con la batuta un área particular de la orquesta, se oía una cacofonía de sonidos, puesto que todos los instrumentos de esa área tocaban al unísono. Sin embargo, al utilizar una fuente óptica que sólo estimula la neurona portadora del gen de la opsina, únicamente se activa o inhibe un instrumento concreto, siendo la especificidad y sofisticación de la acción extraordinarias.

Ahora, y en un salto de la investigación básica a la clínica, conecten y comparen la precisión de un haz de luz con una longitud de onda determinado con la de un electrodo que se introduce hasta el área 25 de Brodmann tal y como hizo Helen Mayberg en este "landmark paper" publicado en la revista Neuron en el 2005 y al que pueden acceder en su integridad. ¿Qué preferirían, el haz de luz o el electrodo tras cirugía estereotáxica?

Y, volviendo a la columna en Science y a la ministra Garmendía, ¿Se podría hacer este tipo de trabajo de investigación en España, a la luz de la nueva ley?

En la imagen, el área 25 de Korbinian Brodmann - quien liberó el copyright de la imagen y es, por tanto, de uso público.

lunes, 1 de marzo de 2010

Totally trashy stuff with an evolutionary end.

Algunos reconocerán el subtítulo del blog Nietos de Kraepelin: Psiquiatría clínica y cultura basura. Lo cierto es que en inglés suena mejor: Trash Culture. Esta denominación es en honor de dos residentes - en inglés, S.H.O. - con los que me formé en el Reino Unido. A ambos les gustaban las películas "gore", especialmente de zombis, y las novelas de Espada y Brujería, además de la Ciencia Ficción.

Desde entonces, sigo con más o menos asiduidad algún que otro fanzine sobre estos temas; con la Web2, sigo el blog Zonafandom que me pone al día, en español, de lo que se publica y de lo que se estrena por estos pagos. Sin embargo, escribo poco o nada de esto en el blog porque se supone que un señor respetable debe interesarse por otras cosas y no por Christian Bale en American Psycho o por lo deleznable y nauseabunda pero repugnantemente atractiva novela homónima escrita por Bret Easton Ellis. Por tanto, cuando encuentro un blog "serio" en el que se revelan gustos similares, como Neuroskeptic, pues ¡Bienvenido sea!.

Neuroskeptic menciona la película The Crazies, que es un remake de una película de los setenta dirigida por George Romero. Y ofrece la posibilidad de un escenario similar - es decir, la posibilidad de manipular el cerebro y de que nos volvamos agresivos/zombies... sin embargo, la escala en la que ello podría ocurrir equivale a n = 1; así hace mención a un artículo publicado en la revista Neurology en el año 2002 (para aquellos que reciban este post en forma de e mail, lo he incluido para su disfrute y lectura - para el blog N de K, pueden acceder a la referencia en PubMed aquí, cortesía de Neuroskeptic).

Y siguiendo la vena "trashy", gracias a otro blog que sigo (Deric Bownd's MindBlog) he llegado a esta parodia, en algunos sentidos durísima, de lo que en el post de Neuroskeptic se denominó "trastorno del espectro zombi" y que ya existe en psiquiatría clínica, me refiero a los "trastornos del espectro afectivo de tipo subclínicos": se trata de la noción de Depresión Asintomática (¡!), que tiene poco que ver con la depresión enmascarada.

Sin embargo, no deseo concluir sin mencionar uno de los artículos más interesantes que se han publicado recientemente acerca de la depresión con el título: El lado brillante de estar deprimido. La depresión como adaptación para analizar problemas complejos. Se trata de una perspectiva evolucionista muy original de la etiología de la misma - pueden descargar el artículo íntegramente y en PDF desde el post del blog. Se la debo al blog The Frontal Cortex, de Jonah Lehrer (que en la foto que ilustra su blog parece jovencísimo) que junto al inevitable Mind Hacks es de lo más interesante que se está publicando en estos momentos.

Nota: la imagen ha sido utilizado bajo el principio de FAIR USE descrito en la versión inglesa de la Wikipedia.

sábado, 23 de enero de 2010

De la Sexsomnia a la Teoría de la Mente.

Un intrépido Residente con coleta me comentó que Nietos de Kraepelin llevaba tiempo que no hacía público (por público me refiero a circular algún que otro artículo interesante en PDF) algún artículo exótico acerca de la Materia Psiquiátrica (la denomino así en homenaje a Rick Wakeman y a su LP sobre el Rey Arturo, y desde aquí la referencia a la Materia de Bretaña de Malory).

Otro residente, no menos intrépido, me había hablado de un paciente adulto que padecía de sonambulismo.

La convergencia del término exótico y de la parasomnia reseñada me llevó a encontrar este insólito artículo publicado en la revista Clinical Neurology and Neurosurgery este año: Sexsomnia: An Uncommon Variety of Parasomnia.

En el artículo se describen dos casos de pacientes en los que se verificaron conductas sexuales durante fases de sueño profundo, no REM, en las que gruñían, jadeaban, se masturbaban y llegaban a efectuar el acto sexual con el compañero, con amnesia posterior. En ambas se halló historia de abusos sexuales durante la infancia/adolescencia y, además, historia de consumo de alcohol.

Pueden encontrar un artículo relativamente reciente y de acceso completo en el Canadian Journal of Psychiatry que fue en el que se publícó la primera serie de 11 pacientes y además es el artículo que le da el nombre a la parasomnia. Hay otra revisión interesante y reciente aquí.

En otro orden de cosas, aparentemente más convencional, he de mencionar un importante artículo que se acaba de publicar en la revista Molecular Psychiatry y de acceso libre: Medial prefrontal cortex pathology in schizophrenia as revealed by convergent findings from multimodal imaging.

Tengo la impresión de que el artículo se convertirá en un clásico; podría ser el artículo que se cite en lo referente a un cambio de mentalidad/conceptualización acerca de la utilidad de la neuroimagen en la(s) psicosis. Me explico: lo más cercano a un marcador biológico van a ser los hallazgos funcionales procedentes de la neuroimagen y este artículo podría ser el primero que dé ese vistazo. Además, y aún me sorprendo con estas cosas, es un artículo de producción local con al adición de un conocido investigador clínico de Inglaterra (P. J. McKenna).

En mi opinión, y después de leer la sección de discusión, derivé una sensación de extrañeza, de que estaba leyendo algo especial. Sobre todo por el modo en que involucran a la Teoría de la Mente y a la Cognición Social en la esquizofrenia y la contrastan o refieren a otro artículo - relativamente reciente - en los Annals of the New York Academy of Science (que también es posible leerlo entero y que debería ser otro clásico - en el sentido borgesiano del término, ver: Jorge Luis Borges, Otras Inquisiciones).

NB: en la imagen, Hipnos y Tanatos de John William Waterhouse.









lunes, 7 de diciembre de 2009

Rosenhan's experiment and its derivatives...

En un post reciente del blog History of Psychology se hace referencia a los "Pseudopacientes" o "Compradores-misterio". Hace poco mencionaba, en Nietos de Kraepelin, el uso por parte de los psiquiatras de algunas de las medicaciones prescritas por ellos; ahora es el momento de referirse a la experiencia que tienen algunos psiquiatras cuando interaccionan con los servicios de psiquiatría o de salud mental. Vendría a ser una especie de Experimento de Rosenhan pero con un fin preciso: en esta ocasión no se trata de cuestionar la validez de los diagnósticos (como en el Experimento de Rosenhan) si no de evaluar la calidad de los servicios y la atención a los pacientes.

Esto último, precisamente, es lo que han hecho unas enfermeras psiquiátricas holandesas tal y como lo cuenta este artículo en el New York Times. Es una pena que no se haya publicado en forma de artículo científico para poder valorar qué es lo que no funciona en las salas de psiquiatría del hospital De Gelderse Roos.

El proyecto no parece tan disparatado cuando Arthur Lazarus escribió, hace poco, un artículo acerca del mismo tema en Psychiatric Services, con el título: Improving psychiatric services through mistery shopping.

De hecho, Lazarus escribe que los servicios de salud mental comunitarios y ambulatorios serían una de las dianas principales de este tipo de escrutinio, "porque estos servicios tratan a muchos pacientes y están menos vigilados que las unidades de internamiento".

En el mismo artículo, Lazarus comenta (haciendo referencia a este artículo) que la industria médica americana había crecido considerablemente (en millones de dólares) debido a la introducción de los pseudopacientes; gracias a ellos se implementaron medidas, aparentemente menores, que mejoraron el rendimiento de los servicios sanitarios.

Esta derivación económica del experimento de David Rosenhan supongo que lo haría sonrojar y que nunca la previó en su estudio original publicado en 1973.

Muchos años más tarde, Lauren Slater, en un libro publicado en español con el título Cuerdos entre locos. Grandes experimentos psicológicos del siglo XX, vuelve a seguir los pasos de los pseudopacientes de Rosenhan y narra como acudió a varios servicios de urgencias contando exactamente lo que contaban los pseudopacientes.

De acuerdo con Slater, mientras que el estudio de Rosenhan estableció la ausencia de validez diagnóstica, su experimento demostró que el diagnóstico estaba supeditado al uso inmediato de medicación (¡!).

El libro de Slater generó cierto grado de controversia que culminó, hasta cierto punto, en un trabajo de investigación ad hoc preparado nada menos que por Robert Spitzer y Scott Lilienfield y publicado en el Journal of Nervous and Mental Disease en Noviembre de 2005.

El artículo es interesante porque mostraron una viñeta clínica, extraída del texto del libro de Slater, a 74 psiquiatras que trabajaban en Servicios de Urgencia; la viñeta clínica retrataba exactamente lo manifestado por Slater cuando ella había acudido a varios Servicios de Urgencia en un intento de replicar el experimento de Rosenhan. Tal y como refieren los autores: "En agudo contraste con lo manifestado por Slater, encontramos que sólo tres de los psiquiatras consultados ofrecieron un diagnóstico de depresión psicótica". Sin llegar a decirlo abiertamente, los autores concluyeron que Slater mintió y que nunca llevó a cabo el experimento que contaba en su libro.

La historia se complica cuando los editores de la revista le pidieron al revisor del artículo, Mark Zimmerman, que escribiera sus impresiones no sólo acerca del artículo de Spitzer et al., si no que además comentará acerca del "Experimento" de Slater. Zimmerman concluyó que éste no había sido llevado a cabo - en otras palabras, que Slater mentía.

Puesto que se trataba de una revista científica y por aquello del fair play anglosajón, los editores mostraron a Slater el contenido del artículo de Spitzer et al., y le permitieron que replicara a algunos de los comentarios que estos habían efectuado acerca de su "Experimento". Slater contestó trivializando lo escrito en su libro y negando el que hubiera hecho un "Experimento" científico. Lo que provocó comentarios llenos de ironía por parte de Spitzer y sus colaboradores, que terminan su artículo diciendo "Never mind" en alusión a un personaje de un programa satírico de TV (Saturday night live) que siempre que hacía algo incorrecto decía "Never mind".

Los diagnósticos en psiquiatría siguen siendo un tema aparentemente no resuelto y que genera controversia, especialmente ahora que se acerca el DSM-V.

En la imagen: Robert Spitzer. Imagen utilizada bajo el principio de "Fair use" al no generarse ningún beneficio económico.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

De la mescalina a la paroxetina.

De nuevo gracias a Vaughan Bell y su Mind Hacks (llega un momento en que uno no sabe qué cumplido hacer) he tenido el placer (y la perplejidad) de leer la extraordinaria crónica de Silas Weir Mitchell acerca del uso de mescalina ...

Era una época diferente en la que aún se podía hacer un estudio de n = 1 y además con una sustancia psicoactiva de las características de la mescalina (recordarán como, también a finales del siglo XIX Sigmund Freud introdujo el uso de la cocaína en su artículo Über Coca).

Las alucinaciones visuales de Weir Mitchell son extraordinarias y él mismo tiene dificultades para describirlas, especialmente la luminosidad de los colores de una torre gótica polícroma (¡!). Hoffmann, que murió hace poco, no llega a superar la veces inquietante narración de Mitchell; me refiero a su famoso paseo en bicicleta bajo la influencia del LSD.

En la actualidad, cualquier consumo de sustancias por parte de los médicos y de los psiquiatras está obviamente castigado por la ley y es inconcebible pensarlo - pero ¿De veras que es inconcebible?

No es esto lo que cree St John Sessa en este artículo con el título: Are psychedelic drug treatments seeing a comeback in psychiatry? Sin embargo y siguiendo a Weir Mitchell, de lo que se trata no es de prescribir y administrar/suministrar al paciente medicación, si no de probar antes la medicación. Esto fue lo que hicieron un grupo de psiquiatras franceses con la Paroxetina en este artículo (le debo al blog Neuroskeptic la noticia) titulado: Effects of paroxetine on treatment awareness: a 4-week randomized placebo-controlled study in healthy clinicians.

El resultado es, en parte, sorprendente y vendría a corroborar la hipótesis de Joanna Moncrieff que he mencionado en otro post de Nietos de Kraepelin - esta última afirmación necesitaría más elaboración, pero prima facie es una conclusión aceptable. En cuanto a la conclusión del artículo, llama la atención el que se establezca una atenuación de la experiencia emocional interna (¿Y esto, qué quiere decir? - tendrán que leer el comentario del artículo para saberlo).

En cualquier caso, el que los psiquiatras usen o no fármacos empatógenos (o entactógenos), por ejemplo, no parece tan disparatado cuando hay millones de niños que consumen psicoestimulantes - escrito así suena aberrante, pero ¿Qué es si no el uso del metilfenidato y la anfetamina?

Por cierto, al final del post de Neuroskeptic hacen alusión a un psiquiatra que probó la Clorpromazina. En Southampton, allá por 1987, y no por error, otro psiquiatra, joven en aquel entonces y que conozco, probó 25 mg de esta sustancia y experimentó una sensación atroz de enlentecimiento psíquico, de bradipsiquía. Recuerdo que comentaba que pensaba en cámara lenta...

Algo similar - bradipsiquia - podría haberles ocurrido al autor de este otro artículo en el que se correlaciona - ¿estableciéndose una relación causal? - la introducción del calzado (con tacones) en la cultura occidental y la aparición de la esquizofrenia. La explicación ofrecida no deja de ser curiosa e intrigante, pero no por ello menos disparatada. ¿O no?

En la imagen: Albert Hoffmann, inventor del LSD - imagen procedente de la wikipedia.












sábado, 31 de octubre de 2009

Papers for a Halloween Night...

Se supone que tengo que estar preparando un importante peritaje médico-legal pero los dos artículos que menciono a continuación son tan exóticos, que no me he podido resistir a comentarlos un poco y a circularlos.

El primero tiene el sugestivo título de "Psicofarmacología de la Licantropía" y se publicó en el Canadian Medical Association Journal en 1992.

La mención a la lupinona es tan desternillante como la de los musicoides endógenos de un auténtico "Citation Classic" del THMJ. Supongo que como dice el autor del blog en dónde lo he obtenido, se trata de Halloween y por lo tanto hay que hablar de lunas llenas y hombres lobo. El blog se llama The Neurocritic y está lleno de aportaciones curiosas e interesantes (confidencialmente me alegra que me haya enterado antes que el mítico Vaughan Bell del no menos legendario Mind Hacks).

El otro artículo cifra, en esencia, la condición de adolescentes eternos de los hombres, el título es brutalmente obsceno: "Fellatio by Fruit Bats prolongs copulation time" o "La felación en murciélagos frugívoros aumenta el tiempo de cópula". Supongo que encaja también en la esencia de la noche, por aquello del murciélago...

Y, en un tono más serio, no dejen de leer este artículo de la revista Brain (In the psychiatrist's chair: how neurologists understand conversion disorder) acerca de la impresión que tienen 22 neurólogos acerca de los síntomas de conversión en sus pacientes: el modelo que aceptan es el del ¡engaño!

Enjoy! Happy Halloween!

En la imagen: las estructuras químicas de la lupinona y la buldogona.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Shrinks, head shrinking en Scribd

No sé si conocen Scribd. Se trata de un sitio en lnternet en el que pueden bajarse artículos en PDF de revistas de importancia. Algunos de los artículos que he circulado los he conseguido en Scribd via el blog Mind Hacks que, en mi opinión, es uno de los mejores y más útiles en psiquiatría/psicología. Como saben, el término canalla - la germanía - para describir a un psiquiatra en países de habla inglesa es el de Shrink, por aquello de head shrinkers o reductores de cabeza. Hablando de head shrinks, es posible acceder a un artículo interesantísimo acerca de estas prácticas, por parte de los Jívaros en Suramérica, en Scribd. Quizás tengan que registrase; si ello les resulta tedioso, escriban: The science of shrinking human heads en la opción de búsqueda (search) que les llevará al artículo. Que lo disfruten aquellos que van en busca de artículos exóticos.